El Secuestro

El secuestro es un evento ilícito, por lo general violento y traumatizante, cometido por uno o varios individuos, buscando obtener un bien a cambio liberar a su víctima, no importando el daño físico o emocional que puedan causar.

Para muchos resulta ridículo pensar que alguna vez puedan ser víctimas de un secuestro.
No solamente se secuestra a alguien por dinero, sino también por razones emocionales, como venganza, “amor excesivo”, celos, frustración, etc. Móviles tan inocentes o descabellados como las pasiones de quienes lo cometen.

Existen varios delitos que van de la mano con el secuestro, como son el chantaje, la extorsión, la amenaza de daño físico y la violación sexual.

En el caso especifico del secuestro de altos ejecutivos empresariales, algunos de los obstáculos más serios para convencerlos de la posibilidad de sufrir tal evento son la despreocupación, la indiferencia o el descuido para adoptar algunas precauciones muy sencillas pero importantes, que pueden evitar el secuestro, como son alterar el horario de oficina, cambiar de ruta para ir a casa o encontrarse con los amigos en otros lugares.

Se recomiendan algunas reglas para evitar el secuestro: mantenerse siempre alerta si observa personas o vehículos frente a su domicilio o negocio en actitud sospechosa o indagando sobre usted, tratar de ser imprevisible, no utilizar siempre la misma rutina al ir y venir del banco para retirar efectivo. Nunca viajar en su vehículo con los vidrios abajo, y mucho menos por las noches; verificar las llamadas sospechosas de personas desconocidas en su teléfono, instalar sistemas de alarmas, luces, monitoreo por circuito cerrado de televisión y hasta proteger su domicilio con perros guardianes. En caso necesario dar aviso a las autoridades policíacas.

 

Eventos de alto riesgo

En la actualidad, se ha visto crecer alarmantemente los delitos que afectan la integridad física y mental de las personas, así como, el patrimonio económico de las Empresas y Particulares.

Las estrategias adoptadas para contener esta grave amenaza social, no han tenido el resultado esperado y se tiene la preocupación de que día tras día un número considerable de ciudadanos y empresas sufren de estos problemas.

No va a ser con la fuerza bruta, con particulares comprando armas de fuego, implementando leyes represivas o con violencia, o con un aparato policial gigante, con lo que se va a lograr abatir la criminalidad. Sólo con creatividad, honradez y la participación ciudadana y sus Gobernantes, es como se logrará alcanzar la tranquilidad y la paz social, con la aplicación de dispositivos sencillos pero inteligentes que prevengan en lugar de enfrentar, y que la apatía y desconfianza ciudadana se convierta en verdadera conciencia y actitud participativa responsable.

Los eventos de alto riesgo que con mayor incidencia sufren las personas y las negociaciones, son el asalto a mano armada, el secuestro, y la amenaza de bomba.

 

El asalto a mano armada

El asalto es un acto criminal, en el que intervienen dos o más delincuentes armados para despojar de valores o bienes a sus víctimas bajo amenazas de muerte, sea en el automóvil, banco, casa o negocio.

Un asalto es muy peligroso para quien tiene la desgracia de sufrirlo, pues conlleva el gran peligro de perder la vida, y quedan secuelas morales, mentales y físicas.

Quienes lo realizan emplean armas blancas o armas de fuego, por lo general van drogados o intoxicados para tener el coraje suficiente, y no les importa asesinar si alguien se interpone en su propósito.

En caso de sufrir un incidente de esta naturaleza, debe mantener la calma y entregar lo que el delincuente pida, para poder conservar la vida.

 

Amenaza de bomba

La mayoría de las veces la amenaza de bomba es falsa y anónima. Estas falsas alarmas afectan la tranquilidad y bienestar de las personas pues da origen a pánico y caos, obstaculiza el proceso de productividad laboral de las empresas y, en muchas ocasiones, se distrae la atención y los recursos de organismos policíacos especializados.

Hay varias causales que pueden motivar la aparición de este tipo de amenaza, producto de mentes enfermizas y cobardes. Algunas de ellas, son móviles de venganza personal, bromas de muy mal gusto, móviles políticos que buscan notoriedad publicitaria ante la opinión pública, móviles económicos cuyo propósito es causar deterioro en la moral de una familia o de una empresa, para dar paso a una extorsión inmediata.

Ante cualquiera de tales amenazas, siempre hay que adoptar y mantener una conducta serena y analítica, y no caer fácilmente en el juego de la manipulación ni del miedo injustificado. Hay que saber enfrentar el problema y buscar la solución en coordinación con las autoridades competentes.